PUESTOS LOS OJOS EN JESÚS

La epístola a los Hebreos en su capítulo 12, nos deja muy claro que debemos fijar nuestra mirada en el Señor Jesucristo, para así de esta forma poder correr con paciencia la carrera que tenemos por delante.
 
 
Una manera de saber si realmente tenemos nuestra mirada puesta en Jesús es cuando vienen a nuestra vida las pruebas y las dificultades, en ese momento podemos reflexionar acerca de cómo esta nuestra relación con Jesús y qué tanto le amamos.
 
A menudo cuestionamos al Señor, y pensamos que es demasiado duro con nosotros, que no vamos a soportar, o que quizás ya se olvidó de nosotros y no nos escucha. Pero el nos disciplina porque verdaderamente nos ama y quiere hacernos dóciles y sensibles a su voz.
 
No debemos tomar la disciplina como un castigo, sino como la forma que utiliza Dios para moldear nuestro carácter, acercarnos más a El, y de esta manera darnos cuenta de qué tanto le amamos. Cuando realmente El está en nuestras vidas y lo hemos aceptado como nuestro Salvador, las cosas que suceden o experimentamos como personas, no son pura coincidencia, si no que El las permite para cumplir su propósito eterno en nuestras vidas. Y sabemos que a los que aman a Dios todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. Romanos 8:28
 
 
 
Otra manera de saber si realmente tenemos nuestros ojos puestos en Jesús es observando nuestra actitud cuando otro creyente cae, o hace algo indebido. ¿Flaquea nuestra fe? ¿Nos desanimamos? O seguimos firmes sabiendo en quien hemos creído. Es triste y preocupante como en la actualidad muchas personas se han apartado de los caminos de Dios y han abandonado su fe. Nos cuesta entender como personas que le han dedicado toda su vida al evangelio y a predicar la palabra del Señor, puedan apartarse o cometer acciones que van en contra de los principios y la moral que como cristianos debemos tener.
 
 
Es por eso que debemos reflexionar en lo siguiente: ¿Estamos conquistando al mundo o el mundo nos esta conquistando a nosotros? Como pueblo de Dios hemos dejado muchas puertas abiertas, y es por eso que muchos malos ejemplos han entrado a nuestras iglesias a convivir con nosotros, cuando dejamos que alguna raíz de inmoralidad o de vana gloria entre a nuestras vidas, esto acarrea que paulinamente perdamos nuestra visión espiritual y por ende, apartemos nuestra mirada de Jesús y dejemos de seguirle.
 
 
Por lo consiguiente, debemos estar cada vez mas unidos como hermanos en Cristo que somos. Si alguien comete un error, o se aparta de los caminos del Señor. Nosotros debemos ayudar a restaurarle y animarle a seguir adelante, con espíritu de mansedumbre y bondad, sin ir a criticar o a juzgarle por sus acciones, o muchos menos utilizar esto como excusa para abandonar nuestra fe.
 
Sabemos que como cristianos, tenemos una larga carrera por delante en la cual vamos a encontrar muchos tropiezos, afrentas, tentaciones y pruebas. Pero no debemos desanimarnos por que contamos con el mejor entrenador que es nuestro Señor Jesucristo, quien nos da fuerzas y nos anima a seguir adelante, Él nunca, nunca nos fallará, lo único que debemos hacer es seguir sus instrucciones, y lo mas importante, debemos tener nuestra mirada fija en Él, para así poder lograr nuestro objetivo y lograr nuestro gran galardón:
 
“Alcanzarle y vivir eternamente con Él”
 
 
Carlos Andrés Jara
Ministerio Agua de Vida

 

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