Beneficios del temor del Señor
“El temor del Señor es un baluarte seguro
que sirve de refugio a los hijos.
El temor del Señor es fuente de vida,
y aleja al hombre de las redes de la muerte.” Proverbios 14:26-27 NVI
Desde hace algún tiempo, vengo reflexionando acerca del temor del Señor, el cual no debe confundirse con miedo; es reverencia y deseo de reconocerlo en todos nuestros caminos.


Mientras escribo esta reflexión, los medios de comunicación, redes sociales, conversaciones informales y formales hablan acerca de recesión, inflación, crisis, inestabilidad. 
Los últimos años no han sido fáciles para nadie, el aislamiento, la enfermedad, las crisis económicas y la sensación de soledad han exacerbado comportamientos inusuales y generado situaciones que aún no han sido superadas.
“Conforme a la fe murieron todos estos sin haber recibido lo prometido, sino mirándolo de lejos, y creyéndolo, y saludándolo, y confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra.” Hebreos 11:13
El mundo esta lleno de personas rechazadas, de personas a las cuales se les han cerrado las puertas, a las cuales la sociedad ha dicho NO, personas a quien nadie ama, nadie ayuda y aun algunos piensan sería mejor que no existieran. ¿Cuál es tu posición frente a estas personas? ¿Frente a aquellos que han fracasado, que han pecado, que se han caído, que han perdido la fe, que tienen una baja autoestima, que no tienen quien les extienda la mano?

“Aunque era Hijo, mediante el sufrimiento aprendió a obedecer; 
“Cuídate de no olvidarte de Jehová tu Dios, para cumplir sus mandamientos, sus decretos y sus estatutos que yo te ordeno hoy; no suceda que comas y te sacies, y edifiques buenas casas en que habites, y tus vacas y tus ovejas se aumenten, y la plata y el oro se te multipliquen, y todo lo que tuvieres se aumente; y se enorgullezca tu corazón, y te olvides de Jehová tu Dios, que te sacó de tierra de Egipto, de casa de servidumbre; que te hizo caminar por un desierto grande y espantoso, lleno de serpientes ardientes, y de escorpiones, y de sed, donde no había agua, y él te sacó agua de la roca del pedernal; que te sustentó con maná en el desierto, comida que tus padres no habían conocido, afligiéndote y probándote, para a la postre hacerte bien;” Deuteronomio 8:11-16
A nosotros nos encanta cuando nos obsequian un regalo, nos invitan a cenar, nos abrazan, nos dan un buen consejo, por lo cual nos sentimos halagados, y en espera de otra ocasión para recibir. De parte de nuestro Dios, recibimos su amor, su misericordia y nuestra salvación tan grande. Pero cuando se trata de dar, la situación se torna diferente, en lo posible, nos abstenemos, porque nos cuesta desprendernos de lo que tenemos.
Dice el escritor del libro de Eclesiastés que Dios todo lo hizo hermoso, pero existe una condición para la belleza de cada etapa de la vida: Que todo se viva “en su tiempo”.
Tú eres una mujer que vale mucho para Dios, Jesús te ha escogido con un propósito especial; a lo largo de la historia las mujeres han sido atacadas, golpeadas, menospreciada, engañadas, ultrajada porque hay alguien que no quiere verte bendecida y feliz. 

Hay un lugar seguro en esta tierra, hay un lugar en donde las angustias cesan y podemos encontrar alivio, hay un lugar donde nuestros perseguidores no pueden encontrarnos, ese lugar es la presencia de Dios.
“El Señor te bendiga
”
y circunstancias adversas y de reconocer la poderosa mano de Dios en cada una de las situaciones que atravesamos.
“El caballo se alista para el día de la batalla;

"Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré?
“Pero Sion dijo: Me dejó Jehová, y el Señor se olvidó de mí.
Una de las características de los logros importantes es que: son difíciles por definición, experimentas oposición, vas a querer desmayar o abandonar en mas de una ocasión. Otro aspecto común de los logros importantes son: las burlas y las criticas que sufres mientras haces el trabajo, la paciencia que se requiere para poder avanzar mientras crees que estas retrocediendo y la fuerte carga mental y emocional que tienes que asumir para mantenerte enfocado en lo que debes hacer.