Contra la corriente

“Hasta los jóvenes se debilitan y se cansan,
y los hombres jóvenes caen exhaustos.
En cambio, los que confían en el Señor encontrarán nuevas fuerzas;
volarán alto, como con alas de águila.
Correrán y no se cansarán;
caminarán y no desmayarán” Isaías 40:30-31 NTV
Estamos viviendo una de las crisis más fuertes del último siglo y sin duda el reto mas desafiante para nuestra generación.
El impacto social, sanitario y económico aún no se logra estimar de forma certera debido a que aún no se percibe una salida ante esta situación.


“Conforme a la fe murieron todos estos sin haber recibido lo prometido, sino mirándolo de lejos, y creyéndolo, y saludándolo, y confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra.” Hebreos 11:13

Seguramente hoy estás enfrentado desafíos, seguramente hay luchas y afanes, pero te recuerdo que Dios te sostiene aunque no siempre te des cuenta.

“Cuídate de no olvidarte de Jehová tu Dios, para cumplir sus mandamientos, sus decretos y sus estatutos que yo te ordeno hoy; no suceda que comas y te sacies, y edifiques buenas casas en que habites, y tus vacas y tus ovejas se aumenten, y la plata y el oro se te multipliquen, y todo lo que tuvieres se aumente; y se enorgullezca tu corazón, y te olvides de Jehová tu Dios, que te sacó de tierra de Egipto, de casa de servidumbre; que te hizo caminar por un desierto grande y espantoso, lleno de serpientes ardientes, y de escorpiones, y de sed, donde no había agua, y él te sacó agua de la roca del pedernal; que te sustentó con maná en el desierto, comida que tus padres no habían conocido, afligiéndote y probándote, para a la postre hacerte bien;” Deuteronomio 8:11-16




“Recuerda cuán breve es mi tiempo;


Dios es bueno sin importar si tu vida hoy es maravillosa o parece no tener rumbo ni sentido. Es fácil hablar de las bendiciones de Dios y hablar de fe cuando quizás todas las cosas andan bien; no obstante he descubierto que hay facetas del amor, del cuidado y del carácter de Dios que sólo se conocen en tiempos de contradicción, de soledad, de pérdida aparente del rumbo y en tiempos de fatiga.


“ 


Cómo es habitual en esta fecha, reflexiono y escribo acerca de brevedad de la vida, del aguijón de la muerte, de los túneles de nuestra existencia y de un Dios de esperanza.
Hace más de un siglo que la humanidad no conoce lo que es enfrentar una pandemia de las proporciones que estamos viendo; esta generación, la nuestra, que no conoció los horrores de la segunda guerra, que no vivió la gran depresión económica; enfrenta hoy el mayor desafío sanitario, económico y político que haya conocido.
Dios sacó a Abram de su tienda una noche estrellada y le dijo cuenta las estrellas del cielo. Así será tu descendencia. Tenía 85 años en ese momento, tenía todos los motivos para razonar que no era Dios quien le hablaba, pero la Biblia dice que le creyó a Dios, y fue justificado a través de la fe.